domingo, 26 de abril de 2009

Propaganda de los imperios centrales




La propaganda en este conflicto tan largo se utilizó tanto para preparar el conflicto como para mantenerlo entre la opinión pública. Dos textos de Antonio Fernández en Historia del Mundo Contemporáneo, Vicens Vives (1986) nos hablan de ello:
"Para conseguir que la opinión pública y los parlamentos aceptaran el aumento de cargas militares, los estados mayores se ven obligados a insistir en el peligro de guerra. La prensa se hace eco del riesgo y abunda en las invocaciones patrióticas (...)"
"Cuando el frente se estabiliza se procura minar la moral del adverdario; los bombardeos de ciudades tienen esta finalidad. La prensa desempeña también una misión, exagerando los éxitos propios y minimizando el valor del enemigo. Para soportar los sufrimientos es imprescindible mantener elevada la moral de la población."



Propaganda de los aliados




El desarrollo de la guerra


http://www.pais-global.com.ar/

En este sitio se pueden encontrar gran cantidad de mapas históricos, acompañados de textos y enlaces que los explican. El texto que sigue también está sacado de aquí:

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) se desarrolló sobre todo, aunque no exclusivamente, en territorio europeo. Fue un clonflicto de tipo político, económico y militar, en la que las naciones de Europa combatieron en dos bandos: las Pontencias Centrales (signo 1), que comprendían Alemania, Austria-Hungría, Bulgaria y Turquía, y las Potencias Aliadas (signo 4), cuyos miembros principales fueron, en Europa, Gran Bretaña, Francia, Rusia e Italia, además de Portugal, Bélgica, Serbia, Grecia y Rumanía. Permanecieron neutrales: España, Holanda, Suiza, Dinamarca, Suecia y Noruega.

Las victorias alcanzadas por sus ejércitos, llevaron a las Potencias Centrales, en 1917, a los frentes que se indican con el signo 5, ocupando buena parte de Bélgica, el nordeste de Italia, Serbia y gran parte de Rumanía, además de Polonia y Lituania (signo 2). Las únicas pérdidas tetrritoriales las experimentó Turquía en Palestina, Mesopotamia y Armenia (signo 3).
A pesar de tales éxitos, los ejércitos aliados se revelaron, a la postre, más poderosos, Después de vencer el bloqueo submarino (signo 6) y de recibir el apoyo de los Estados Unidos, se impusieron a Alemania y sus aliados, quienes pidieron la paz en 1918. Esto condujo a la firma de los tratados de Versalle, Sàvres, Trianón, Neuilly y otros, que regularon la suerte de las potencias vencidas.

Desmembración del Imperio Austrohúngaro


La derrota de los imperios centrales en la guerra significó para cada uno de ellos su desaparición como tales. Para Alemania, aparte de el pago de las "reparaciones" de guerra, tendrá una nueva constitución (la República de Weimar) y perderá Alsacia y Lorena en favor de Francia; Posnania, para Polonia, y Schlewig, para Dinamarca, entre otros territorios. El Imperio Austrohúngaro desaparecerá: Austria y Hungría pasarán a ser repúblicas independientes; se crea Checoslovaquia, Galitzia pasa a Polonia; el Trieste y el Trentino a Italia; Rumanía adquiere Transilvania; y los eslovenos, los croatas y los bosnios formarán parte de la nueva Yugoslavia, junto con Serbia, Montenegro y Macedonia. En el mapa, los colores representan a los Estados, tal y como quedaron después de los tratados de paz, y las líneas las fronteras de los imperios anteriores a la guerra.

sábado, 25 de abril de 2009

La Sociedad de Naciones


Uno de los "Catorce puntos de Wilson" era crear un foro donde las naciones pudieran resolver los conflictos sin llegar al uso de la guerra. Después, el Congreso norteamericano votó en contra de pertenecer a este pacto. Marcados con color marrón aparecen los territorios bajo mandato: Los tratados de paz establecieron que Alemania perdía sus colonias en África y en el Océano Índico, y el Imperio Otomano sus territorios en Oriente Medio, que sería administrados por Francia y Gran Bretaña.

lunes, 16 de marzo de 2009

prueba de vídeo

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martes, 3 de marzo de 2009

Amadeo I


Tras la retirada de Leopoldo Hohenzollern de la candidatura al trono de España (lo que provocó la Guerra franco-prusiana, la cual tendría como consecuencias el final del proceso de unificación alemana y el final del II imperio francés y la proclamación de su tercera república) se le ofrece el trono a Amadeo de Saboya, el hijo del rey de la Italia unificada, Víctor Manuel II. Su principal apoyo en España era el Presidente del Gobierno, el general Prim, pero es asesinado días antes de que él desembarcara en nuestro país. Con la oposición de carlistas y republicanos, por razones obvias, pero también de los monárquicos y de la aristocracia, se vió obligado a dimitir el 11 de febrero de 1873. En la imagen se ve al primer rey elegido por el Parlamento delante del cadáver de Prim.